Se me hace interesante oir conferencias como Las Escuelas Matan la Creatividad por Sir Ken Robinson – TED 2006 donde se afirma nuevamente sobre la rutina que la sociedad y escuela misma nos llevan a vivir.
Estandarización como sinónimo de globalización y por ende mejora de un sistema de vida, no implica en un principio -ni en un fin- la solución a nuestros problemas. Problemas creados por el molde económico en el que nos vemos forzosamente a sobrevivir.
Pensando en eso a lo que llamamos educación, inmediatamente se me viene a la mente una lluvia de interrogantes : ¿qué ocurre en la educación hoy día?, ¿qué persigue?, ¿existe o es una vieja utopía griega?.
Si se fijan un segundo, las universidades -sí, generalizo- buscan formar hacia un pensamiento/modelo/producto único y no a cómo resolver situaciones con el conocimiento de cara a una serie de soluciones tipo. No es el qué sino el cómo, y es por ello que la educación ha cambiado sus esquemas hacia la comercialización de los saberes, a la producción en masa de mentes entrenadas a una tarea específica y sesgada.
Ante tal situación es válido replantearnos nuestra posición como actores del verbo educar para poder evadir las siguientes posturas plasmadas en verbos:
- Recibir
- Acatar
- Oír
- Conformar
- Frustrar
- Producir
- Estar